NO SOLO MIRES.... INTERACTÚA QUE NO MUERDO

domingo, 10 de febrero de 2013

TUFIA 07.02.13

Choco

Adán y Chema camino de la cuevita

Adán

Chema

Los filtradores se ponían las botas

mucho movimiento

Don´t disturb

visibilidad reducida


DECO DOS RETURNS

Adán, Juanma y Chema

Como en los mejores tiempos, lugar de buceo por explorar y las condiciones acercándose a los límites. Viento, oleaje y algo de resaca, con corrientes en superficie, sin planos y sin rumbos. A favor, lugar de inmersión de los más sencillos y de dificultad más baja, entre otras por su acceso, desde la orilla de la playa de arena negra. Y unos buceadores que van cogiendo hechuras además de apariencias.
Chema y Adán valorando
Sobre el terreno primero nos familiarizamos con la zona de buceo, por donde entrar, como rompen las olas en costa y la fuerza de la resaca. Desechamos las opciones que nos parecían poco propicias,  observamos las dificultades de otro grupo de buceo que asaltaba el mar desde la pequeña playita. Tuvimos la suerte que uno de los lugareños, buceador, recogiendo firmas a fin de conseguir apoyo para solicitar la zona como microárea protegida, nos dio un briefing de lo más práctico. Indicando como llegar a lugares como la cuevita, particularidades de la zona, y recomendaciones a tener en cuenta.
Por sus palabras, Tufia, parecía aquel día tener su peor imagen pero que a pesar de todo no resultaba  peligroso.
Visibilidad refucida
Una vez en el agua, Adán tomó los rumbos y pusimos en marcha el plan acordado. Cuando descendimos nuestra primera señal tras el reglamentario "OK" fue la de permanecer juntos, visibilidad baja, mucha turbidez, mar de fondo pero sin corrientes. Adán que tomó la iniciativa del mando nos llevó con la colaboración de Chema hasta la cuevita, yo me dejé llevar, intentando hacer alguna foto aunque las condiciones no acompañaron.
Visitamos la cuevita rumbo 150 desde las lanchas y desde allí regresamos casi al punto de partida, parando a ver lo más curioso que se nos presentaba, algún nudibranquio y cangrejos arañas en plena tarea reproductiva. Abortamos el plan inicial y uno de los tramos quedó pendiente para otra ocasión, ya que quizás las condiciones ambientales o el estres que supone llevar la dirección de la inmersión hizo que el consumo de Adán fuera superior a lo habitual.
Adán detrás de una roca a la salida de la cuevita
En un momento pensé que íbamos extraviados de rumbo y consulté con el grupo el estado de situación, hubo pequeñas discrepancias entre los tres que el propio Adán resolvió con convicción y determinación, estaba claro, tenía el control absoluto y con mano firme y certero como un francotirador, puso al grupo exactamente en el lugar de entrada, salida para la ocasión. Haciendo alarde de una orientación fantástica en unas condiciones complicadas.
Cuando asomé la cabeza del agua me sentí orgulloso de tener un compañero como él, y mis primeras palabras fueron de agradecimiento y reconocimiento, como no podía ser de otra manera, por su labor  en esta inmersión. Fue tal la comunión, que en la misma orilla con los equipos puestos y el agua aún por nuestras pantorrillas comentábamos la jugada y chocábamos los puños.
Y aunque las condiciones no fueron las deseadas, hizo que sacáramos lo mejor de nosotros, consolidando y fortaleciendo al grupo.

TUFIA 07.02.13 DESDE TIERRA


Adán, Juanma y Chema

Bahía de Tufía


Pueblito pesquero

Pendiente que hay que bajar

Vista general

Esquina de la Bahía

Chema y Adán valorando

sábado, 2 de febrero de 2013

NOCTURNA EN SARDINA 01.02.13

Adán bordeando el espigón

En esta ocasión dejamos la cámara en dique seco, me apetecía mucho hacer una inmersión nocturna y solo buceo, sin cámara. Poca vida pero de mucha calidad, pudimos ver una tembladera de un tamaño hermoso, y muchas cigalas canarias además de camarones bailarines, algún calamar pequeño, sepias y peces sorprendidos  por nuestra presencia. 

Buceadores en el agua, nosotros cuatro, Maryluz, Miguel, Adán y yo. Puede resultar extraño, pero con lo transitado que suele estar este lugar para bucear mañana , tarde y noche, es de agradecer.  El agua algo fresquita, natural para la época del año. Quizás estas condiciones amedrentan a más de uno, y es que  ya lo comentaba en la entrada anterior  "Sardina rumbo 230".....,  cuando pasas de los cuarenta y pocos minutos, hasta los que llevan semis lo empiezan a notar.

De todas maneras, para aquellos que tienen pasión por esta actividad, resulta reconfortante la experiencia de disfrutar de una inmersión nocturna en un entorno muy propicio para ello, relajante y refrescante, valga la expresión con segundas, para cuando hayas terminado de recoger tu equipo y abrigado con la ropa seca, dirigirte a tu casa con la cabeza puesta aún en las sensaciones de la inmersión, soñando despierto...... esa sensación que te acompaña durante el descanso nocturno hasta que despiertas por la mañana.


Cilindro del faro punto de referencia para todos

viernes, 1 de febrero de 2013

SARDINA 26 - 01 - 13 II











SARDINA RUMBO 230

"El agua está fría, si  lo piensas no te tiras", decían los buceadores según iban saliendo del agua ataviados todos con neoprenos semis, guantes y capuchas hasta las cejas, alguna cámara y encogidos intentando recogerse en sí mismos en busca de calor. Pero todos con una gran sonrisa en la cara. Esa cara de satisfacción de haber merecido el alegre sacrificio.
Y tanto que merecía la pena, "hacía tiempo que no tenía una inmersión tan relajada" comentábamos al terminar. El plan fue salir directamente a las piedras rumbo 230, entrar en el arenal, y regresar bordeando e el espigón  rumbo a la escalera del muelle. Dirigida por Maryluz y a un ritmo que para un novato hubiera sido hasta cansino, disfrutamos de la inmersión en una especie de terapia atemporal, yendo de un lado a otro, parando casi en todos los rincones, haciendo bromas. Y la hora de remojo se convirtió en unos minutos, como si el frío hubiera congelado el reloj, pero el hecho fue que tampoco hacía tanto frío, fresquita si, pero no mucho más que hace una semana. Aunque se deja notar pasado los cuarenta minutos.
Sargos hambrientos nos acompañaron durante la inmersión y divisamos hasta calamares de metro....permitan la licencia,  ya sabemos todos que dentro del agua las cosas toman otra dimensión.
Una vez recogimos, decidimos recuperar fuerzas haciendo una Deco en la misma terraza del muelle, comentando las pequeñas anécdotas del día entre vinitos y cervezas.
Miguel, Maryluz, Juanma y Adán en plena Deco.