NO SOLO MIRES.... INTERACTÚA QUE NO MUERDO

jueves, 18 de abril de 2013

ALELUYA - POR FIN RESCATE.


El diecisiete de diciembre de 2012 quedamos para reunirnos con Antonio Martell en su centro de buceo, AQUATREK, para que nos explicara en qué consiste el curso de rescate.
En una de sus aulas, tuvimos una larga charla, donde tratamos los diversos temas y la política que sigue esta Empresa a la hora de realizar este y otros cursos. Nos transmitió la confianza y la seguridad que andábamos buscando a la hora de recibir la formación, así como, la predisposición y la ayuda necesaria para tener éxito en este tipo de curso.
Y cuando me refiero a tener éxito, no me quedo en el hecho de obtener un carné, sino a la certificación que acredita por méritos, conocimientos y habilidades, la capacidad de actuar en caso de que fuera necesario, como buceador de rescate y primeros auxilios.
Así pues, un mes más tarde y terminadas las fiestas Navideñas comenzamos  el curso el 16 de enero, con el primer tema de rescate y continuamos el 17 con la primera parte de primeros auxilios, ambos de teoría. Y por cortesía de Antonio nos sumergimos el 19 de enero para realizar  todos los ejercicios del Open Water y de esta manera poder evaluar inicialmente el nivel y desenvolvimiento en el agua antes de empezar con los ejercicios propios de rescate. Ejercicios, estos del OpenWater, que nunca está de más repasar para no perder los buenos hábitos. No por sencillos que nos resulten son menos importantes de practicar para convertirlos en rutinarios, o pulir la técnica.

Chema y Adán

El miércoles 13 de febrero terminamos de realizar la segunda parte de primeros auxilios y lo completamos con el examen, en este caso Adán y yo. Chema indisponible ese día, lo realiza una semana más tarde, el 21. Despacio pero con buena letra a esas alturas ya habíamos leído y realizado todos los ejercicios del manual de Rescue, a falta de repasar en clases los temarios y consultar las dudas. Asunto que completamos el día 27 de febrero, (Chema que seguía con un día de retraso lo completa el 28), pasando  con éxito la prueba escrita y pendiente solo de las prácticas. Para éstas nos habíamos puesto de acuerdo todos nuevamente para el siguiente domingo día 3 de marzo, pero abortada nuevamente por  el mal tiempo y Chema en dique seco por una gripe, hizo que la fase final del curso y la más esperada por la aplicación  en simulacros de la teoría, se convirtiera a esa altura en maratoniana. La imposibilidad de coincidir los tres en diferentes fechas con la teoría incluso cuando tuvimos la oportunidad, ya que el instructor debió atender unos compromisos, parecía que se extendiera también a las prácticas.  Realizamos la primera parte de las prácticas el 9 de marzo y concretamos, esta vez, si o si todos a una.
Intentamos finalizar las pruebas prácticas el día 14 de marzo, pero por motivos ajenos a nosotros (marea alta) quedaron algunos ejercicios pendientes de hacer. Nuevamente el 23 de marzo, alerta oficial por oleaje, retrasó el final del curso. Una vez más la disposición y pasión del instructor en completar la formación de manual, hizo que  la realizáramos posteriormente el 17 de abril,  además de aquellos que quedaron pendientes del día 14 de marzo, todo ello en un escenario de lujo desde la baja de Pasito, en Arguineguín y desde el barco de Antonio Martell. Completando así el proceso para convertirnos en buceadores de rescate y primeros auxilios, un paso más en el camino de llegar a lo más alto del buceo recreativo. Asunto que completamos al igual que cuando realizamos el curso de  avanzado con la especialidad NITROX, en este caso obteniendo otro crédito más para llegar a Scuba Dive Master realizando  Oxígenoterapia 

Para finalizar, destacar tres cuestiones:


- doy las gracias a Antonio Martell, por su paciencia con nosotros ,  por su predisposición y su profesionalidad.



- espero y deseo no tener que repetir ninguno de los escenarios planteados en las prácticas, más que en simulacros para mantenerme engrasado en los métodos y procesos de rescate.



-  y agradecer también a mis compañeros Adán y Chema el haber completado la formación juntos. Pero sobre todo, y  a pesar de haber hecho parte de este proceso pesado por la dificultad de coincidir, por haber sabido tener la paciencia necesaria los unos con los otros, haciendo una vez más piña.




Antonio Martell y Juanma.




lunes, 15 de abril de 2013

BAJA DE PALO Y ANGELA PANDO CON BUCEO CANARIAS

El pasado viernes doce de abril buceamos nuevamente, en esta ocasión desde lancha, doble y con Buceo Canarias. Adán me acompañó, Chema por el contrario se cayó justo un día antes debido a que tuvo que atender compromisos laborales.


El plan era dirigirnos a La Catedral, pero las condiciones en el lugar de fondeo no eran precisamente las adecuadas por unas olas que se hacían respetar, y esta primera inmersión fue sustituida por La Baja de Palo, justo enfrente del extremo norte del exterior del muelle Reina Sofía, en el Puerto de La Luz de Las Palmas. Un muro de roca cubierto en su parte más cercana a superficie por los escombros del propio muelle, que descansa sobre un arenal. Lugar de pesca por la vida en la zona aunque en esta ocasión no se vio  más que un gran banco de bogas de pequeño tamaño.

Zona sin grandes pretensiones, pero perfecta para practicar profundas, debido a que alcanza los cuarenta y pocos metros. Muchos restos de sedal, plomo y anzuelos por la pesca que se practica.

Tras recoger, trasladarnos al nuevo enclave de buceo, cambios de botellas y el descanso reglamentario, la segunda la realizamos en el Angela Pando. Un barco de carga de unos 250 metros de longitud encallado en la Isleta en una zona conocida como la Esfinge tras quedarse sin gobierno del timón y que cargado con 12.000 toneladas de mineral de hierro el polvo fue empujado hacia la costa. Y  el mar después de varios temporales engulló,   se encuentra  muy conservado aunque partido en varios trozos de gran tamaño a una profundidad de 25 metros, la media de la inmersión debe de estar sobre los 17 metros o algo menos. Corriente constante e incómoda aunque nada que no permitiera disfrutar de esta inmersión. Finalizada ésta, de vuelta al muelle deportivo desde donde partimos, después de un buen par de zambullidas para matar el gusanillo y de compartir el día con un buen grupo de buceadores.